jueves, 6 de mayo de 2010

El Megalodon

Aunque aparecieron en el período Cámbrico no es hasta el Devónico, hace aproximadamente 400 millones de años, cuando los peces empiezan verdaderamente a diversificarse y nos encontramos con el origen de los tiburones actuales. Así, tras cientos de millones de años de evolución, asistimos a la aparición en el Mioceno (20 M. de a.) de uno de los mayores depredadores que han poblado los océanos en la Historia de la Tierra: el Megalodon (Carcharodon megalodon), literalmente “diente gigante”.

Al ser los tiburones organismos con un esqueleto cartilaginoso, no óseo, el registro fósil del Megalodon sólo nos muestra dientes, escamas dérmicas, vértebras y algunos fragmentos de mandíbula; si bien este hecho no ha sido inconveniente para los paleontólogos, que, basándose en esos restos, han podido reconstruir el cuerpo de este gigantesco pez, el pez carnívoro más grande que jamás ha existido. Y es que no es para menos, pues algunos de los dientes encontrados miden hasta 18 cm de largo, el tamaño de la mano de una persona adulta. Con estas observaciones y mediante la comparación con el que se supone uno de sus descendientes, el tiburón blanco (Carcharodon carcharias), se ha estimado el tamaño del Megalodon en unos 15-18 metros de largo, poseyendo unas mandíbulas de hasta 1’80 metros de diámetro.

La extinción del Megalodon está fechada en el Pleistoceno, hace unos 2 M. de a., aunque algunos científicos especulan que pudo haber sobrevivido incluso hasta hace 15.000 años. Se cree que su desaparición se debe a que las ballenas y las grandes presas se desplazaron a los mares polares que en aquella época empezaron a tornarse más fríos y donde no pudo adentrarse el gigantesco tiburón.

Actualmente y debido sobre todo a la estructura de los dientes se relaciona al Megalodon con el tiburón blanco, siendo ambas especies integrantes del género Carcharodon; aunque ciertos paleontólogos les atribuyen historias evolutivas diferentes, incluyéndoles en géneros diferentes y explicando el parecido de los dientes por fenómenos de convergencia evolutiva.

Erróneamente se atribuye al C. megalodon el ser el mayor depredador marino que ha existido en la Historia Natural, aunque dicho honor pertenece a los integrantes del género Liopleurodon, plesiosaurios que vivieron durante el período Jurásico. Por otra parte, sería injusto no señalar que al mismo tiempo que él, en los mares del Mioceno, también existió el Zygophyseter varolai, un antepasado de los actuales cachalotes y que bien pudo haber sido igual de aterrador que el Megalodon.

Más info: Museo de Historia Natural de San Diego

Imágenes: Wikipedia

Aunque hay mucha información acerca del Megalodon en la red, la idea del post me la proporcionó cierta gente. Bueno, en realidad fue sólo una persona y ni siquiera me lo comentó, sino que fue un apunte sin más.

martes, 27 de abril de 2010

La Passarola, la primera aeronave de la Historia.

Está instalada en el imaginario popular la idea de que fueron los hermanos Montgolfier los pioneros en idear y construir la primera aeronave de la Historia, si bien este hecho es erróneo, pues 74 años antes que los hermanos franceses un religioso e inventor de origen brasileño (portugués en ese entonces) llevó a cabo la primera demostración aérea: un globo de aire caliente no tripulado. El personaje al que nos referimos es Bartolomeu Lourenço de Gusmão, un sacerdote jesuita nacido en Brasil, con unas dotes intelectuales excepcionales y que se trasladó a Portugal a la edad de 22 años.

Ya instalado en Lisboa, en 1709 solicitó al Rey Juan V de Portugal la petición de privilegio de patente sobre la invención de una “máquina para andar por el aire”, la cual le fue concedida, aunque los planos, los materiales y el modo de funcionamiento no estaban claramente precisados. Así, en agosto de 1709, de Gusmão se presentó ante la corte para efectuar diversas demostraciones, llevadas a cabo con globos de pequeño tamaño y cuyos resultados fueron desiguales: desde un globo que ardió sin llegar a elevarse, hasta otro que se elevó y posteriormente ardió. Sea como fuere, en estos ensayos se consiguió elevar un pequeño globo hasta el techo de la estancia, que permaneció por un tiempo en el aire hasta que se suavemente se posó en el suelo. Ante el éxito de esta última experiencia se realizó la demostración definitiva con un aparato mayor que los anteriores, aunque sin la capacidad para levantar a un hombre; exhibición que fue todo un éxito (el invento llegó a elevarse 4 metros antes de posarse en el suelo) y a partir de la cual de Gusmão sería apodado como el Padre Volador. Incomprensiblemente, el Padre Volador no continuó sus investigaciones y marchó fuera de Portugal para regresar años después, momento en el que la Inquisición le acusó de ser “socio del diablo”, por lo que huyó España, muriendo en Toledo en 1724 con casi 39 años.

El aparato volador, al que se denominó Passarola, fue la primera aeronave conocida de la Historia en efectuar un vuelo. Se trataba de un aerostato del que no se conocen sus características técnicas con precisión por la pérdida de los documentos originales. Se supone que fue una cesta grande con forma de barca con una fuente de ignición instalada en su interior y a la que iban atadas grandes lonas donde se acumularía el aire calentado; por lo que tendría características técnicas similares a los actuales globos de aire caliente. Así, los dibujos y maquetas que se conservan hoy en día están basados en las declaraciones e ilustraciones de un alumno de matemáticas de de Gusmão que, harto de que le preguntaran acerca del misterioso ingenio por ser la única persona con acceso a él, decidió inventarse un exótico aparato con forma de ave que ascendía gracias al magnetismo, explicación científica para muchos misterios científicos en la época. De este modo, y contando con la complicidad de de Gusmão, el muchacho consiguió mantener en secreto tanto el diseño como el principio físico que permitía la elevación de la Passarola.

Imagen: Wikipedia


miércoles, 3 de marzo de 2010

La suerte del dodo

Allá a finales del siglo XVII se produjo la extinción de una especie de ave, una extinción que se ha tomado como ejemplo de extinción causada por el hombre. Nos referimos al dodo (Raphus cucullatus), un ave endémica de la isla de Mauricio. Su incapacidad para volar, su carácter tranquilo y su abundante carne la hicieron pronto presa fácil y apetecible para los navegantes que en aquel momento exploraban las islas del océano Índico. Además, por si fuera poco, su desaparición se vio acelerada por la introducción de toda la fauna que acompañaba a dichos navegantes, como son gatos, cerdos, perros, etc., que depredaban al dodo o que modificaban fatalmente su hábitat natural... Es esta, la del dodo, una historia conocida, si bien no la única. Así pues, veamos otras especies de aves que, al igual que el dodo, sucumbieron bajo la mano del hombre.

Nos situamos ahora en la isla de Rodrigues, muy cerca de Mauricio. Debido a la persecución que sufrían en Francia por parte de Luis XIV, un grupo de hugonotes deciden instalarse en esta isla alrededor de 1692. Al llegar se encontraron con el solitario de Rodrigues (Pezophaps solitaria), un ave endémica de la isla y que, al igual que el dodo, no volaba. Tomado como alimento fácil debido a su buen sabor, en especial el de las crías, y cazado por los gatos llevados a la isla por parte de los colonizadores, el solitario de Rodrigues desaparece hacia el año 1760. El dodo y el solitario de Rodrigues son los dos únicos componentes de la familia Raphidae, incluida en el orden de las Columbiformes, por lo que ambos estarían emparentados con las actuales palomas.

En el mismo archipiélago que Rodrigues y Mauricio, las Islas Mascareñas, se encuentra Reunión. En esta isla hubo también un ave endémica, el ibis sagrado de Reunión o solitario de Reunión (Threskiornis solitarius), que, descubierto en 1613, tampoco pudo sobrevivir a la llegada del hombre. De él se ha escrito menos, si bien las descripciones hechas por naturalistas de la época lo comparan en apariencia al ibis sagrado actual, aunque sin la capacidad de volar que sí posee éste último. El ibis sagrado de Reunión, no obstante, podía huir de sus perseguidores planeando, aprovechando desniveles del terreno con tal fin. En un principio fue incluido en la familia Raphidae, si bien más tarde se reclasificó la especie y se la incluyó en el orden Ciconiiformes, emparentándose con las cigüeñas.

Por último, hablaremos de otro ave que, al igual que las anteriores, desapareció debido a la caza indiscriminada llevada a cabo por el hombre. Esta ave es el alca gigante (Pinguinus impennis), ave que habitó en su época de mayor expansión la mayoría de costas del Atlántico Norte. Debido a su incapacidad para volar y a lo apetitoso de su carne y sus huevos se la cazó de manera más o menos sostenible desde la Prehistoria, aunque iba cediendo terreno a lo largo de los siglos, de modo que a finales del siglo XVI sólo abundaba al norte de Nueva York. Así llegamos al siglo XIX, donde soldados napoleónicos llegados a la zona de Islandia se cobraron cientos de ejemplares y huevos, añadiéndose a esto un terremoto en 1930 que hundió en el mar una de las islas utilizadas como hábitat por el alca gigante. Debido a esto, el alca gigante se convirtió en un ave muy rara y comenzó entonces una lucha entre museos y coleccionistas privados por hacerse con ejemplares que exponer antes de su desaparición. Lucha que terminó en 1944 cuando, el 2 de junio, un cazador divisó una pareja de alcas gigantes, las dio caza y desde ese momento no se tuvo nunca más noticia alguna acerca de esta ave. Como apunte, decir que fue la primera ave a la que se denominó "pingüino", palabra que posteriormente se generalizó a otras aves descubiertas en el hemisferio sur y que por mecanismos de convergencia evolutiva mostraban las mismas características que el alca gigante, si bien ésta pertenece a la famila Alcidae mientras que las aves comunmente llamamadas pingüino pertenecen a la familia Spheniscidae.

La idea del post la tomé de un reportaje oído en el programa de radio de ciencia y divulgación "Partiendo de cero", de Onda Cero, que se emite las madrugadas de sábado a domingo a las entre las 4 y las 6 de la madrugada.

Imágenes: Wikipedia.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Duelo prehistórico: Orthoceras vs euriptéridos


En la anterior entrada traté el tema de la extinción del Pérmico, comentando que estos sucesos son recurrentes en la historia de la Tierra. Normalmente, tras un evento de este tipo la vida tiende a recuperarse de manera increíble y es entonces cuando se producen fenómenos muy importantes de radiación evolutiva, con la aparición de nuevas especies que pasan a ocupar el lugar de las extintas. Así ocurrió con la explosión cámbrica, ocurrió con los reptiles tras la extinción del Pérmico y ocurrió con los mamíferos y las aves tras la desaparición de los dinosaurios, por ejemplo. Se puede decir que tras una extinción masiva las especies que quedan luchan por adaptarse al medio lo más rápido posible y así poder ocupar los nichos ecológicos que han quedado libres. O sea, asumir el papel ecológico que otra especie ostentaba en el ecosistema antes de desaparecer.

El período Ordovícico abarca desde hace 490 hasta hace 445 millones de años. Se produjo en ese entonces una radiación evolutiva, una explosión de vida (relacionada precisamente con una extinción en el período anterior, el Cámbrico) tal que los géneros faunísticos se multiplicaron por cuatro. Pero este post es para hablar del duelo por la dominación del mar, y ahí hemos de nombrar, principalmente, a dos organismos: los Orthoceras y los euriptéridos.


Orthoceras es un género de moluscos cefalópodos. Emparentados con los actuales nautilos (no dejan de ser, grosso modo, nautilos de concha alargada, no enrollada), son parecidos a calamares; pero poseían una concha cónica recta dividida en cámaras internas que los recubría. El Orthoceras podía alcanzar el tamaño de un autobús, aunque lo normal sería encontrar ejemplares de unos 4 metros, y habría sido el depredador más importante de los océanos ordovícicos. Por otro lado, los euriptéridos eran una clase de artrópodos denominados erróneamente escorpiones marinos. Si bien están relacionados, no están emparentados directamente con los actuales escorpiones. Los euriptéridos del período Ordovícico podrían haber alcanzado entre uno y dos metros de longitud.


Así pues, compartiendo el medio, no es difícil imaginar las luchas entre estos dos verdaderos monstruos marinos de la época, inclinándose la balanza a favor de los Orthoceras. Sin embargo, hace 445 millones de años aproximadamente, ciertos eventos llevaron a un proceso de extinción masiva. Esta extinción, la segunda más grande de la historia del planeta, nos marca el límite entre el Ordovícico y el período Silúrico y es en este último donde las tornas se cambiaron. El registro fósil nos muestra la desaparición del género Orthoceras a consecuencia de la citada extinción, aunque otros géneros relacionados sobrevivieron hasta el Triásico incluso, aunque ya con un tamaño mucho menor. Ocurriese como ocurriese, lo que es claro es que estos supervivientes, “familiares” directos del antiguo dominador, se encontraron de bruces con los nuevos integrantes del grupo de los euriptéridos que asumieron el papel de nuevos señores del mar:individuos con quelíceros (piezas bucales) de 40 centímetros y de hasta 2 metros y medio de longitud. Este grupo seguiría evolucionando hasta alcanzar su culmen en el siguiente período, el Devónico, con el género Jaekelopterus, el artrópodo más grande que ha habitado jamás en la Tierra. Añadir que es en el Silúrico cuando aparecen los primeros peces con mandíbulas, descendientes de peces primitivos del Cámbrico y el Ordovícico, y empiezan a diversificarse.


El propósito de esta entrada ha sido mostrar que el ritmo de aparición de nuevas especies es claramente superior tras un proceso catastrófico que en el día a día de la Naturaleza, por lo que es evidente el papel fundamental que juegan las extinciones en la renovación de la vida y en los procesos de especiación.


La idea del post la he tomado de este documental, donde se tratan las posibles causas de la extinción masiva del Ordovícico-Silúrico y se recrean posibles luchas entre estos dos gigantes de la época. En este otro enlace tenéis un esquema muy escueto de los períodos geológicos , para así situar los nombres de este post y del anterior. Imágenes: Flickr y Wikipedia.

lunes, 8 de febrero de 2010

La extinción del Pérmico-Triásico: La Gran Mortandad

Al hablar de extinciones masivas a todos nos viene a la cabeza la extinción de finales del período Cretácico, hace 65 millones de años, que provocó la desaparición de los dinosaurios. Si bien es la más conocida, no es la única, ya que en los aproximadamente 600 millones de años de vida pluricelular en el planeta Tierra hay evidencias de, al menos, seis extinciones masivas a nivel global. Esto supone un evento masivo de extinción cada 100 millones de años aproximadamente. En este post se intentará describir una de esas extinciones, la más grave ocurrida en la historia terrestre, y que por su magnitud es conocida como la Gran Mortandad.

Nos encontramos a finales del período Pérmico, hace 251 millones de años. Pangea está formada y existe una gran diversidad de vida terrestre: desde artrópodos a terápsidos (los reptiles mamiferoides que evolucionarán en mamíferos), pasando por los anfibios. La flora está compuesta por gimnospermas, principalmente coníferas. La vida en el mar ha sufrido un descenso de diversidad debido a la desaparición de ecosistemas provocada precisamente por la formación de Pangea. Sin embargo, esto no es nada comparado con lo que se avecina…

Así, llegado el momento y en un lapso de tiempo no superior al millón de años (se especula con cifras que no superan siquiera los 200.000 años), ciertos eventos catastróficos supusieron la desaparición del 70% de las especies terrestres y aproximadamente del 95% de las marinas. La Tierra se convirtió en un páramo donde sobrevivieron únicamente el 10% de las especies totales. Para hacernos una idea, la extinción del Cretácico-Terciario eliminó al 75% de todas las especies.

¿Cuáles fueron las causas de tales niveles de mortandad? Hay diversas hipótesis y se cree que ninguna actuó en exclusiva. La vida es extremadamente resistente, por lo que para llegar a tales niveles de destrucción las especies tuvieron que verse atacadas desde varios frentes. De este modo, la geología nos muestra una región en Siberia de 2 millones de km2 conocida como trampas siberianas, de origen volcánico y datadas en el límite entre el Pérmico y el Triásico. Estas trampas son los restos de la mayor erupción volcánica que ha habido en la historia de la Tierra. Una erupción 10.000 veces más potente que cualquiera que haya observado el hombre. Existe una teoría que enlaza esta erupción con la caída de un meteorito en la Antártida. Este impacto habría provocado una serie de ondas sísmicas que se volvieron a encontrar en el lado contrario del planeta, ocupado por la zona de Siberia en ese entonces, provocando en cierto modo la erupción.

Sea como fuere dicha erupción provocó un invierno nuclear debido a las cenizas volcánicas. A continuación (cientos de años), se produciría un aumento de las temperaturas de unos 5 °C a causa de un incremento en el efecto invernadero debido a los gases de la erupción. En estos momentos serían los animales terrestres los más afectados; pero aún quedaría un paso más: el gradual incremento en la temperatura calentó los mares y llevó al derretimiento de depósitos de hidrato de metano congelado en los fondos marinos y a la consiguiente liberación del metano a la atmósfera. El metano es uno de los gases de efecto invernadero más potentes y habría provocado un posterior aumento de las temperaturas de otros 5 °C. Es a este último episodio al se le atribuye la mortandad en el medio marino. El registro fósil así lo indica: una fase de extinción en tierra, seguida por una en mar y acabando finalmente con otro período de extinción en tierra menos estudiado pero íntimamente relacionado con esta serie de episodios que llevaron a la vida en la Tierra a la mayor crisis que ha conocido.

Más información aquí, aquí y aquí. Imagen: Wikipedia

viernes, 1 de enero de 2010

La termorregulación

La manera que tienen hombres y mujeres de sentir y adaptarse a los cambios de temperatura es diferente. Un día de brisa las mujeres empezarán a sentir el frío mucho antes que los hombres. A su vez, un día de intenso calor serán ellas las primeras en experimentar los primeros síntomas de agobio. ¿La razón? Biología. Adaptación, si queremos ser más específicos.

Ante el frío, como ya se ha dicho, son las mujeres las que antes empiezan a notarlo; y esto es así porque su sistema nervioso vegetativo se activa más rápidamente, cerrando los vasos sanguíneos de la piel. Los vasos de la piel actúan como un radiador, calentando el exterior del cuerpo; así, si la mujer contrae estos vasos antes que el hombre empezará a notar el frío antes que éste, ya que su exterior perderá irrigación y, en consecuencia, calor.

En el caso del calor ocurre totalmente lo contrario: los vasos de las féminas se expanden más rápidamente que el de los hombres intentando eliminar calor a través de la piel, por lo que la irrigación es mayor y, al llegar más sangre, sienten antes la sensación de agobio. Huelga decir que aunque ellas noten el calor mucho antes, en la misma situación es el hombre el que antes empieza a sudar.

Ante la evidencia, ¿quién está mejor preparado a los cambios de temperatura?. Pues ellas. En caso de frío, la prioridad del cuerpo es mantener calientes los órganos vitales: cerebro y tórax. El hombre, al tener una respuesta más lenta al frío, derrocha mucho calor, cosa que no ocurre en las mujeres. En el caso del calor la mujer tiene una respuesta más gradual, más agobiante, pero no tan explosiva como la del hombre, que rompe a sudar casi de inmediato. Si tenemos en cuenta que la sudoración es muy eficiente en cuanto a eliminación de calor, debido al calor específico del agua, pero a su vez es una situación de desequilibrio en la que el cuerpo pierde líquido y sales, la mujer vuelve a tener las de ganar.

La explicación evolutiva que nos encontramos es que, ante el frío, el hombre corría tras las presas generando calor mientras la mujer se mantenía parada en el hogar, por lo que ellas debieron desarrollar mecanismos más elaborados para el mantenimiento de la temperatura. En el caso del calor, ellos rompían a sudar al correr; pero ellas debían, en su sedentarismo, refrigerar su cuerpo en estático.

A grandes rasgos lo he intentado explicar. Como curiosidad diré que en este post queda explicado por qué cuando hace frío se te enfrían antes los pies, las manos, las orejas, la nariz, etc: Son apéndices prescindibles del cuerpo. El calor se usa para calentar los órganos vitales. Sin un pie o una oreja se puede vivir; pero sin un cerebro o un hígado, no.

Más información: “El científico curioso” Francisco Mora. Ed. Temas de Hoy

miércoles, 15 de julio de 2009

El avance de la Ciencia: Phineas Gage

Laboratorios, experimentos, tubos de ensayo, ordenadores, etc. Los avances científicos se dan, en su mayoría, al cobijo de todo ese instrumental. Sin embargo, en ocasiones, un hecho anecdótico nos permite observar los mecanismos de la Naturaleza y nos brinda la ocasión de estudiarla in situ, sin artificios. Uno de estos casos, que propició un gran avance en neurociencia y en el campo del estudio del comportamiento, fue el de Phineas Gage, un obrero ferroviario al que, tras la explosión de una barrena, una barra de hierro le atravesó la mejilla y el cerebro. Consciente tras el accidente se vio que no estaban afectadas ningunas de sus capacidades, habiendo perdido únicamente la visión en el ojo izquierdo.


Sin embargo, tras la recuperación, Phineas Gage ya no era el mismo, su personalidad había cambiado: de ser un hombre responsable, eficaz y equilibrado pasó a ser una persona voluble, sin metas, irresponsable, impulsivo… Perdió su trabajo, su matrimonio y nunca pudo encontrar un trabajo estable. Su salud era buena, pero sus capacidades de previsión y toma de decisiones estaban claramente mermadas.


El caso de Gage fue el pilar donde se sostuvieron posteriores estudios acerca de la relación entre áreas del cerebro y personalidad. La barra que le atravesó el cráneo le lesionó los lóbulos frontales, considerados hasta la fecha estructuras silentes del cerebro, sin función. De este modo se pudo establecer la relación entre lóbulos frontales y todos los aspectos de la personalidad que atañen a la toma de decisiones y las emociones. Lesionados dichos lóbulos, Gage vio mermadas sus funciones ejecutivas, aquellas que nos permiten dirigir nuestra conducta hacia un fin e incluyen la capacidad para planificar, llevar a cabo y corregir nuestro comportamiento.


Algunos investigadores relacionan peregrinamente estas áreas del cerebro incluso con la extinción del Neanderthal. Se basan en la anatomía del cráneo de éstos, con una frente poco pronunciada que indicaría unos lóbulos frontales poco desarrollados, y a las fracturas de lucha presentes en los restos encontrados. El Neanderthal, con una menor capacidad para planificar que el Homo sapiens, se enfrentaría a sus presas de caza directamente, sin planificación. De este modo la mayor capacidad del Humano para cazar (planificando batidas y ataques) habría relegado poco a poco al Neanderthal a una posición de inferioridad que, si bien no directamente, propició su desaparición.

viernes, 12 de junio de 2009

La línea de Wallace

Al hablar de Evolución y selección natural a todos nos viene a la mente el nombre de Charles Darwin; pero lo cierto es que en aquella época hubo otro personaje que llegó, paralela e independientemente, a las mismas conclusiones que Darwin: la selección natural es el mecanismo que rige la especiación. Nos referimos a Alfred Russell Wallace, considerado co-autor de la citada Teoría de la Evolución por selección natural y uno de los padres de la biogeografía.


Wallace llegó a sus conclusiones durante sus viajes por los archipiélagos del sudeste asiático. Allí observó cómo en determinados lugares la fauna y, en menor medida, la flora sufrían cambios radicales pese a la cercanía y la similitud en las condiciones climáticas. Así pues entre las zonas donde se observaban los cambios trazó una línea imaginaria: la conocida en la actualidad como “línea de Wallace”.


La Línea de Wallace se sitúa al este de Java, continúa entre Borneo y las Islas Célebes y termina al sur del archipiélago filipino. De este modo, al noroeste de la línea encontramos animales y plantas propios del sudeste asiático; y al sudeste de la línea, fauna y flora características de la zona australásica.


No se trata de una barrera imaginaria, ya que coincide con una fosa submarina, la fosa de Wallace. Esta fosa se encuentra en una zona de subducción, justo en el límite entre las placas de Australasia y Eurasia, hecho que nos ayuda a explicar el porqué de las observaciones de Wallace:


Durante las glaciaciones del Cuaternario bajó el nivel del mar y la mayoría de islas de la zona quedaron unidas por corredores de tierra, si bien las islas separadas por la fosa de Wallace se mantuvieron aisladas, pues la barrera de agua era insalvable. Así, se favorecieron las relaciones entre animales de la misma zona, impidiéndose de igual modo las migraciones o las relaciones entre individuos de ambos lados de la línea. Fue este intercambio genético aislado entre organismos de las mismas zonas el que condujo a historias evolutivas totalmente independientes a un lado y al otro de la línea, aun cuando la distancia entre algunas de las islas no supera los 100 km.

Fuente de la imagen: Wikipedia

miércoles, 20 de mayo de 2009

El gato de Schrödinger

Este problema, planteado hacia 1935 por el físico alemán Erwin Schrödinger, se ideó para exponer uno de los conceptos más extraños y difíciles de explicar de la mecánica cuántica: el estado de superposición.

El experimento consiste en una caja opaca con un gato dentro. Junto a él hay una botella con un gas volátil y mortal y un dispositivo capaz de romper (o no) esa botella. Además, rondando por la caja, se encuentra una partícula radiactiva que tiene una posibilidad del 50% de desintegrarse. Así, la desintegración de la partícula activará el mecanismo que llevará a la rotura de la botella. Por el contrario, si la partícula no se desintegra, no se romperá la botella. Dicho esto, ¿en el interior tendremos un gato vivo o un gato muerto? No lo sabremos hasta que no abramos la caja…

La respuesta no es fácil. Aquí es donde nos encontramos con los estados de superposición. Básicamente, según la física cuántica, si un objeto puede estar en un estado A o en un estado B, entonces también puede encontrarse en un estadio mixto. Lo que ocurre es que, al efectuar la medición, el resultado que obtendremos será uno de los dos estados. Es decir: hasta el momento de la medición el objeto se encuentra en los dos estados simultáneamente, pero la mera observación hace que el estado colapse a uno de los dos posibles, A o B.

Así pues, en el experimento de Schrödinger, el gato puede estar tanto vivo como muerto. Al ser ambos estados posibles, dentro de la caja el gato se encontrará en una superposición de los dos estados. El gato estará vivo y muerto hasta que un observador abra la caja y haga colapsar el sistema hacia una sola de las posibilidades.

Esta concepción de la realidad supone grandes desafíos no sólo para los físicos, sino también para los filósofos de la ciencia, ya que la realidad vendría dada en función de si se la observa o no.

El tema es tan controvertido que hasta Stephen Hawking dijo en su momento: “Cada vez que escucho hablar de ese gato, empiezo a sacar mi pistola”. Lo de la pistola no es casual, se podría considerar una broma de físico, ya que hace referencia a otra variante del experimento de Schrödinger, el suicidio cuántico. Aquí os dejo el enlace de la Wikipedia acerca del suicidio cuántico, por si queréis darle más vueltas al asunto y comeros un poco el coco.

Por último quisiera pedir disculpas por el modo de tratar el tema, ya que no soy muy ducho en la materia y lo he enfocado con la intención de que sea entendible para el mayor número de personas posible.

Imagen: Wikipedia

lunes, 27 de abril de 2009

Toledo

He decidido publicar entradas acerca de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, como no puede ser de otra manera, empezaré hablando de Toledo, que adquirió dicho estatus en 1986.

Sobre una colina de cien metros de altura, abrazada por el río Tajo, se encuentra la ciudad de Toledo. El primer asentamiento conocido son una serie de castros de la Edad de Bronce, de los que el situado en el Cerro del Bú es uno de tantos. Sobre ellos se levantaría una ciudad celtibérica amurallada bajo dominio carpetano. Tito Livio, en sus Anales, la define como “Ciudad pequeña, pero bien amurallada”. Conquistada en 193 a. C. por Marco Fulvio Nobilior, los romanos la denominan Toletum, cuyo significado viene a ser “lugar en alto”. La romanización trajo consigo una importante industria del hierro y un profundo cambio de la ciudad: villas, acueducto, calzadas, circo, anfiteatro, teatro... Si bien la mayoría de estas obras fueron desmanteladas para aprovechar los materiales o, directamente, siguen bajo tierra.

Tras las primeras incursiones germánicas la ciudad es reforzada, aunque no tardaría en ser conquistada. Primero por los alanos en 411, quienes fueron derrotados a su vez por los visigodos en 418. Bajo dominio visigodo la ciudad se convierte al cristianismo y adquiere gran importancia civil y religiosa, siendo arzobispado y capital del reino visigodo.

En 711 es tomada por musulmanes y pasa a llamarse Tulaytula. Sometida al califato de Córdoba y tras la desintegración de éste, Toledo pasaría a ser un importante reino de taifa obligado a pagar parias a los reyes de Castilla para mantener su independencia. En 1085, Alfonso VI de León y Castilla la toma pacíficamente por capitulación. El acuerdo de capitulación concedió fueros a las minorías existentes (mozárabes, musulmanes y judíos) y se toleró el culto religioso de judíos y musulmanes. Es en este período donde Toledo conoció su máximo esplendor social, cultural y político. De ello da fe la Escuela de Traductores de Toledo, impulsada por Alfonso X “El Sabio”, numerosas obras de arte civil y religioso y el hecho de que se la conociera como “Ciudad de las tres culturas”. Esta actitud tolerante no duraría mucho: los cristianos construyeron su catedral sobre la mezquita mayor, construida a su vez sobre la antigua catedral visigoda.

Como capital de España, los Reyes Católicos engrandecieron la ciudad. Tanto que el monasterio de San Juan de los Reyes estaba destinado a ser su mausoleo, aunque luego no fueron enterrados en él. La ciudad, en 1520, fue una de las primeras en sumarse a la revuelta de las Comunidades, con dirigentes como Juan de Padilla y Pedro Laso de la Vega; y tras la derrota de Villalar sería María Pacheco, la viuda de Padilla, la que encabezase la resistencia contra Carlos V, hasta su rendición. A partir de 1563, tras la decisión de Felipe II de trasladar la corte a Madrid, la ciudad pierde su peso político y social y empieza su decadencia. El siglo XVIII trajo un breve resurgir con la Real Compañía de Comercio y Fábricas, pero fue un período breve que no sacó a la ciudad de la ruina y que la relegó a funciones meramente administrativas.

Situada en zona republicana al comienzo de la Guerra Civil, presencia el famosísimo asedio del Alcázar, hasta finales de septiembre de 1936, cuando es tomada por el bando nacional. Tras esto, ya se sabe: 40 años de dictadura, democracia…y hasta hoy.

Fuente imágenes: Wikipedia y Flickr

lunes, 20 de abril de 2009

El Tesoro de Guarrazar

Año 711: Los árabes invaden Hispania. A su llegada a Toledo encuentran en la catedral una serie de coronas votivas y demás ofrendas que los reyes visigodos y demás personajes influyentes de la época habían ido donando a la Iglesia. Muchas de las joyas son fundidas para aprovechar los metales preciosos, siendo a su vez causa de envidias y disputas entre los conquistadores árabes. Sin embargo, gran parte de ellas han sido transportadas ya por los clérigos visigodos que, para ocultarlas de los invasores, las esconden en el cercano monasterio de Santa María de Sorbaces.

Año 1858: Tras unas lluvias torrenciales se produce un desplome de terreno en las llamadas Huertas de Guarrazar (Guadamur, Toledo), antigua ubicación del monasterio de Santa María de Sorbaces. A la luz queda expuesta, junto al sepulcro de un presbítero llamado Crispinus, una caja de hormigón llena de joyas y objetos de gran valor. Los descubridores, en vista del hallazgo, venden los objetos a orfebres de Toledo y a un militar francés que se lleva las joyas a París. Posteriormente se encuentra otro conjunto de objetos que, esta vez, es vendido a la reina Isabel II, que deposita las piezas en la Armería Real.

El tesoro de Guarrazar constaba de una serie de coronas y cruces votivas, así como de diademas, broches y hasta cinturones. Gran cantidad de los objetos desaparecieron para siempre; siendo los transportados a París y Madrid los que se conservan. Las joyas provienen de los talleres de orfebrería ibéricos. Entre las piezas, las dos más destacadas son las coronas votivas de los reyes visigodos Suintila y Recesvinto.

La corona de Suintila, actualmente en paradero desconocido tras su robo de la Armería Real en 1921, era de oro, ornamentada con piedras semipreciosas, y de ella colgaban unas pequeñas cadenillas de donde pendían unas letras. De cada una de estas letras, a su vez, colgaban diferentes piezas, como perlas, esmeraldas o zafiros. Las letras formaban una inscripción que decía: “SUINTHILANUS REX OFERET”. Estaba datada entre los años 621 y 631. La otra corona, la de Recesvinto, es la pieza más conocida del tesoro y constituye un exvoto excepcional. Fechada en 622, es de oro compuesta por dos piezas semicirculares unidas, con incrustaciones de piedras preciosas. Aquí volvemos a ver letras colgantes que en este caso rezan: “RECCESVINTHUS REX OFFERET”, de las que también cuelgan diversas piezas de orfebrería.

El tesoro está repartido entre el Museo de Cluny, en París; la Armería del Palacio Real de Madrid y el Museo Arqueológico Nacional de España, también en Madrid. Aún así, en el Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda, sito en la Iglesia de San Román de Toledo, podemos encontrar una serie de fieles reproducciones de los objetos más importantes de dicho tesoro.

Fuente imágenes: Wikipedia y Museo Arqueológico Nacional

viernes, 10 de abril de 2009

La Cruzada de los niños

Este hecho, mitad mito y mitad realidad, acaecido en 1212, es el origen del cuento del flautista de Hamelín. La leyenda cuenta que en aquel año, cerca de 30.000 niños alemanes abandonaron sus hogares y que, guiados por un niño llamado Nicholas, cruzaron los Alpes y llegaron hasta Italia. A su vez, otros 30.000 niños se les habrían unido en Francia. Es difícil conocer la verdadera naturaleza de la historia, de la que hay diferentes versiones; pero los hechos, grosso modo, y según las teorías más aceptadas que dicen que en realidad se trata de dos sucesos paralelos, vendrían a ser los siguientes:

Paralelamente en Francia y Alemania, después de la Cuarta Cruzada (1202-1204), dos niños habrían sido visitados por Jesucristo, el cual les habría comunicado que Jerusalén solo podía ser conquistada por niños, dada la pureza de su alma. De éste modo, ambos niños se habrían dirigido a la costa con el fin de tomar embarcaciones para partir a Tierra Santa. El grupo de Alemania llegaría muy diezmado a Génova después de cruzar los Alpes, donde el mal estado de la mar les habría impedido zarpar y donde habrían sido vendidos como esclavos y prostitutas. El otro grupo, el francés, no correría mejor suerte, ya que una vez en Marsella tomarían los barcos, pero una vez llegados a su destino los mercaderes los habrían igualmente vendido como esclavos.

¿Realidad o mito? Algunos historiadores cuentan que no fueron niños, sino adultos. Otros que si la historia se conoce de éste modo es porque uno de los niños franceses regresó ya pasados los años como sacerdote y contó los sucesos, aunque los hechos fuesen agrandados y mitificados por las crónicas de la época para darles un aire de grandeza. Y ya, por último, otros indican que no fue más que propaganda de la Iglesia, implicando a niños, para lavar su nombre tras el fiasco de la Cuarta Cruzada.

Fuente de la imagen: Wikipedia

martes, 7 de abril de 2009

Kwashiorkor

“He comido tanto que tengo la tripa como un niño somalí”. ¿Os suena? El vientre inflamado que presentan muchos niños del Tercer Mundo es uno de los síntomas de una terrible enfermedad que aparece en infantes que ingieren una dieta desequilibrada, carente de proteínas y vitaminas, y que mata a la mitad de los que la padecen. Hablamos del kwashiorkor, un mal que se ceba principalmente en los pequeños que viven en áreas en las que hay hambre, sequía o guerras.

El kwashiorkor aparece generalmente cuando la madre desteta muy pronto a su hijo y la leche materna, rica en aminoácidos, grasas e hidratos de carbono necesarios para el desarrollo, se sustituye por una dieta a base exclusivamente de féculas vegetales y carbohidratos, como arroz u otros cereales. Estos alimentos son ricos en almidón, pero carecen de proteínas y vitaminas.

En un plazo de seis meses empiezan a aparecer en el niño los primeros signos de la enfermedad. Falta de vitalidad, apatía, delgadez, erupciones cutáneas y enrojecimiento del cabello son los más característicos. El vientre abombado es una evidencia de la debilidad de la musculatura del abdomen, la presencia de un hígado inflamado y un exceso de agua (ascitis) provocado por la ausencia de proteínas en la sangre.

Respecto a las causas, se acepta que una carencia de proteínas combinada con una ausencia de energía y micronutrientes esenciales en la dieta es un factor muy importante, aunque no el único implicado. Así, con una dieta rica en proteínas y alimentos con alto valor energético la enfermedad podría ser tratada; sin embargo, su tasa de mortalidad es cercana al 50% y, en el caso de que el niño se recupere, puede dejar secuelas de por vida, como el desarrollo de retraso mental.

sábado, 28 de marzo de 2009

Juanelo Turriano

Existe en Toledo una calle llamada Hombre de Palo, que une la plaza de las Cuatro Calles con la calle Arco de Palacio y que discurre junto a la pared norte de la Catedral. El curioso nombre de la calle proviene de una leyenda acerca de un excepcional autómata ideado por un no menos excepcional hombre: Juanelo Turriano. Un hombre castigado por la memoria, comparable en España a la figura de Da Vinci en Italia y uno de los mayores ingenieros que ha residido en Toledo, ciudad con la que estuvo íntimamente relacionado.

Nacido en Italia (Cremona, 1501), Giovanni Torriani llegó a España llamado por el Emperador Carlos V y fue nombrado Relojero de la Corte. Uno de sus trabajos más notorios fue el famoso Cristalino, reloj astronómico que le hizo ser conocido en su época, en el cual fue capaz de indicar la posición de los astros en cada minuto con objeto reinterpretaciones astrológicas. Ya en el reinado de Felipe II, fue nombrado Matemático Mayor y volvió a Italia reclamado por el Papa Gregorio XIII para participar en la reforma del calendario. De vuelta en España se le encargó el diseño de las campanas del Monasterio del Escorial. Entre sus otros muchos inventos y diseños destacan una especie de ametralladora y algunas máquinas de volar; aunque sin duda alguna el que más fama le reportó, incluso fuera de España, fue el llamado Artificio de Juanelo.

Instalado en Toledo desde 1534, en 1564 propuso a la ciudad la construcción y el posterior mantenimiento de una máquina capaz de transportar el agua desde el río Tajo hasta el Alcázar, tomado en ese momento como cota más alta de la ciudad. Autorizado a llevar a cabo su proyecto, lo presenta a pleno rendimiento en 1569. El agua se quedaba en el Alcázar, propiedad del ejército, y no se repartía por la ciudad, por lo que el Ayuntamiento no le pagó. Tampoco le pagó el ejército, objetando que aunque se beneficiaba del invento, no había firmado ningún contrato. La solución fue construir otro artificio idéntico junto al primero destinado a la ciudad y cuyos gastos correrían de cuenta del Rey.

El Artificio de Juanelo, situado cerca del Puente de Alcántara, suponía el ascenso de agua por un desnivel total de 100 metros y un recorrido horizontal de 300 metros. Se componía de una presa y dos ruedas motrices a nivel del río, seis estaciones intermedias y 192 cajones dispuestos en armaduras basculantes agrupados en 24 torrecillas intermedias. Tenía capacidad para transportar hasta 17.000 litros de agua cada 24 horas.

Pero después de todo Juanelo no vio ni un mísero ducado de esta obra doblemente realizada. Así pues, en la indigencia, acusado por la Inquisición y tremendamente endeudado con sus proveedores, murió en Toledo en 1585. Sus dos artificios no tardarían mucho más en desaparecer. En 1617, cuando sus descendientes dejan de llevar a cabo el mantenimiento necesario se paraliza su funcionamiento y empiezan a ser saboteados para robar los materiales con que se construyeron.

Cuenta la leyenda que, en esa época de penurias económicas al final de su vida y demasiado orgulloso como para mendigar debido a su brillante pasado, Juanelo construyó un autómata capaz de mover piernas y brazos cuya finalidad era pedir limosna en la calle. Otras versiones dicen que el autómata era capaz de merodear por la zona buscando la caridad de la gente y que hasta hacía una reverencia cuando se le daba una moneda. No hay muchos documentos acerca del autómata, ya que fue quemado cuando Turriano aun vivía, pero sí que ha quedado constancia del punto donde estaba situado: la antigua calle Asaderías, o lo que es lo mismo: la actual calle Hombre de Palo.

jueves, 26 de marzo de 2009

Yellowstone

Al noroeste de EE.UU., en el estado de Wyoming, el Parque Nacional de Yellowstone se extiende a lo a lo largo de casi 9.000 km2 de superficie. Creado en 1872, es el parque nacional más antiguo del mundo, constituyendo el segundo mayor parque de EE.UU., aparte de Alaska, y la extensión más grande todavía intacta de toda la zona templada del hemisferio Norte.

Situado junto a las Montañas Rocosas, Yellowstone toma el nombre del color de las rocas que pueden verse en el cañón del parque, atravesado por el río Yellowstone. El lugar se formó debido a un movimiento de placas tectónicas que provocó la aparición de un punto caliente cerca de la corteza terrestre. La acumulación de magma en este punto culminó con una gigantesca explosión volcánica, provocando el hundimiento de todo el terreno y la formación de la caldera volcánica que hoy compone la parte central del parque. Aún hoy el vulcanismo es muy activo y pueden contabilizarse unos 300 géiseres en el parque. Entre éstos se encuentran el “Old Faithful”, que expulsa agua cada hora durante 5 minutos a una altura de aproximada de 50 metros, o el “Steamboat Geyser”, el géiser más grande del mundo. Como curiosidad, decir que es en estos géiseres donde se descubrió la eubacteria Thermus aquaticus, indispensable hoy en día para la ingeniería genética, en particular para la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Actualmente Yellowstone se encuentra en una fase similar a la de antes de la explosión volcánica, ya que la lava sigue acumulándose bajo su superficie, inflando la corteza terrestre a un ritmo observado de 70 cm. durante los últimos 50 años.

Se han encontrado restos de actividad humana en la zona que se remontan a la cultura Clovis, hace unos 11.000 años, y era territorio de las tribus Crows y Pies-Negros antes de la colonización del lugar. En cuanto a biodiversidad, Yellowstone alberga cerca de 1900 especies de plantas y líquenes, siendo la inmensa mayoría endémicas de la zona. Respecto a la fauna, podemos encontrar unas 400 especies de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios, siendo el lobo gris (Canis lupus occidentalis), el lince (Lynx canadensis), el oso grizzly (Ursus arctos horribilis) y el bisonte americano (Bison bison) los más conocidos y los que mayor interés atraen, y estando los tres primeros en peligro. A éste respecto cabe destacar la política de reintroducción del lobo llevada a cabo por el gobierno de EE.UU., que hizo que éste animal volviera al parque en los años 90 después de haber sido cazado y exterminado de la región en la década de 1930. Este hecho hace que, en la actualidad, todas las especies que vivían en la región antes de la llegada de los europeos sigan habitando la zona.

Fuente de las imágenes: Wikipedia

martes, 24 de marzo de 2009

Monotremas

Tiene pelo, pico de pato, patas de pato, cola de castor, pone huevos y sus crías se alimentan de leche, ¿qué es? Como todos sabréis, se trata de un ornitorrinco, animal que ha fascinado a los científicos desde que en 1799 se enviara a Inglaterra el primer ejemplar. Pero este post no va a versar sobre este curioso animal exclusivamente, sino sobre el grupo de animales en el que está englobado: los monotremas.

Los monotremas (orden Monotremata) son el único orden de los mamíferos prototerios con especies vivas en la actualidad. Incluye las especies actuales de mamíferos más primitivas, poseyendo características de reptiles y de mamíferos. Tanto que durante 200 años estuvieron clasificados como un grupo de reptiles con pelo, identificándoselos después inequívocamente como mamíferos.

En la actualidad se reconocen cinco especies distintas, el ornitorrinco (género Ornithorhynchus) y cuatro hormigueros espinosos o equidnas pertenecientes a los géneros Tachyglossus y Zaglossus, todas ellas habitantes de la región Australiana, distribuyéndose por Australia, Nueva Guinea, Tasmania y otras islas próximas a las costas.

Al igual que otros mamíferos, los monotremas están cubiertos de pelo, tienen un corazón con cuatro cámaras, poseen diafragma, un hueso único en la mandíbula inferior, tres huesos en el oído interno y, evidentemente, producen leche para alimentar a las crías recién nacidas, si bien las glándulas no se disponen en mamas como en el resto de los mamíferos, sino que desembocan en dos zonas situadas en el abdomen por donde brota la leche.

A diferencia de ellos, sin embargo, ponen huevos en vez de parir a sus crías y, como los reptiles, tienen huesos adicionales en la cintura pectoral que les confiere una posición y unos movimientos típicos de reptil. Además, a parte de otras características anatómicas, los machos poseen un pene bífido en su parte terminal y sus conductos genital, excretor y el intestino desembocan en una cloaca con una sola abertura externa, de ahí su nombre: monotremas (un solo orificio).

Su regulación térmica no es tan estricta como la de los mamíferos placentarios, pero sí que es superior que la de los reptiles. Entre 23ºC y 32ºC mantienen la temperatura prácticamente constante, pero por encima o por debajo de estos valores la temperatura tiende a variar con el ambiente. Por último, comentar que los machos de las cinco especies poseen unos espolones córneos en los miembros posteriores, a la altura del tarso, relacionados con glándulas venenosas.

Fuente de las imágenes: Wikipedia

lunes, 23 de marzo de 2009

¿Bacterias extraterrestres?

Noticias recientes nos hablan acerca del sorprendente descubrimiento de tres nuevas especies de bacterias. Esta noticia no tendría mayor trascendencia de no ser el lugar donde han sido descubiertas: la estratosfera.

El descubrimiento, llevado a cabo por un equipo de la Organización India de Investigaciones Espaciales (ISRO), consistía en la recolección de aire a alturas comprendidas entre los 20 y los 41 km. de altura. Dicha recolección fue llevada a cabo por medio de tubos de acero, esterilizados previamente, y que más tarde fueron soltados en paracaídas. Los análisis posteriores de las muestras fueron llevados a cabo por dos equipos independientes: uno del Centro de Biología Celular y Molecular de Hyderabad y otro del Centro Nacional de Biología Celular de la India.

Ambos equipos llegaron a las mismas conclusiones y descartaron que las bacterias pudiesen proceder de algún tipo de contaminación previa. En total se detectaron doce colonias independientes, de las cuales nueve presentaban un 98% de afinidad genética con bacterias ya conocidas. En cambio, tres de las colonias resultaron completamente nuevas.

Las bacterias, bautizadas como Janibacter hoylei, Bacillus isronensis y Bacillus aryabhata, han resultado ser extraordinariamente resistentes a la radiación ultravioleta, lo que hace que se hayan presentado ciertas hipótesis acerca de su procedencia.

Los investigadores al frente del estudio no descartan ninguna teoría acerca del origen de las bacterias aunque, según sus palabras “el presente estudio no puede establecer de forma concluyente el origen extraterrestre de estos microorganismos”. Sin embargo, sí que confían en que su descubrimiento sea lo suficientemente importante como para animar a la comunidad científica internacional a que siga investigando y “continúe el trabajo de exploración sobre el origen de la vida”.

Fuente de las imágenes: Wikipedia e ISRO

domingo, 22 de marzo de 2009

William Wallace

Ayer por la noche, sin planes ni nada, me tragué en la tele por enésima vez Braveheart. Como todo el mundo sabrá, la película trata sobre la vida de William Wallace, caudillo que lideró la lucha escocesa por conseguir la independencia de Inglaterra. Sabiendo que las películas son las películas, me puse a indagar y, a grandes rasgos, esto fue lo que encontré:

William nació alrededor de 1270, en el seno de una familia que, si bien no pertenecía a la nobleza, ostentaba cierto poder o respeto. El lugar de su nacimiento no está aun clarificado. Se habla de un pueblo llamado Ellerslie, aunque también se cita otra localidad llamada Elderslie.

En la época de su nacimiento reinaba en Escocia Alejandro III, caracterizado por su buen gobierno, sus buenas relaciones con los ingleses y por su rechazo a las reclamaciones de soberanía de Inglaterra. A su muerte, la clase noble escocesa se dispuso a luchar por el poder, con Eduardo I de Inglaterra como árbitro, aunque con unos cuantos ases en la manga, ya que aun detentaba un cierto poder en las decisiones de Escocia. Una vez conseguida la corona por John Balliol, éste se desentendió por completo de Inglaterra y de las obligaciones que le ligaban al rey Eduardo I. Así pues, Inglaterra declaró la guerra a Escocia y, en 1296, tomó el poder del país.

Es en este momento donde aparece William Wallace. Los datos de los que se dispone tienen como fuente un libro llamado “Harry el ciego”, escrito en el siglo XV, por lo que su veracidad está en entredicho. Hasta 1297 no se tiene documentación alguna acerca de su vida, aunque se sabe que vivió en la adolescencia con su tío en una abadía, donde se culturizó. Otros datos muestran que su tío era sheriff de un condado y que, viéndose impune de muchas acusaciones, bien pudo ser un pequeño criminal. Hay varias historias sobre él antes de que hiciese su aparición en el escenario de la época. Una dice que se decidió a luchar tras matar a unos soldados ingleses que querían reclamar toda la pesca que había realizado con su tío durante un día entero. Otra que, harto de los abusos sufridos él y su familia por parte del hijo del gobernador inglés de Dundee, decidió matar a éste. Lo que sí se sabe es que apareció en mayo de 1297, matando al sheriff inglés de Lanark en venganza por la muerte de Marion Braidfute, la dama a la que él cortejaba. Tras el suceso se lanzaría, junto con un puñado de hombres, a una serie de revueltas victoriosas por el sur de Escocia, tomando varias plazas y, finalmente, uniéndose a Andrew Moray: otro caudillo que, siguiendo el ejemplo de William, lideraba a unos cuantos hombres en el norte.

Tras sus victorias, Andrew y William fueron nombrados comandantes del ejército de Escocia, logrando la adhesión de los nobles a su causa. Con un ejército más o menos organizado, se enfrentaron a los ingleses, que les superaban por mucho en número, en la “Batalla del puente de Stirling” en 1297, donde ganaron gracias a una emboscada de la caballería a las filas inglesas y a un oportuno derrumbamiento del puente en el instante en el que lo atravesaban las tropas inglesas. Tras la batalla, Wallace llegaría a tomar Newcastle y sería nombrado “Guardián de Escocia”.

Para batallar a los escoceses, Eduardo I firmó una tregua con Francia, con la que luchaba por el dominio de Flandes. Así pues el ejército inglés, con el rey a la cabeza, marchó hacia el norte. No sin dificultades, pues la táctica de tierra quemada ideada por Wallace dejó sin alimentos al numeroso ejército de Inglaterra y a punto estuvo de provocar un motín entre los arqueros galeses de Eduardo I. De este modo, en 1298, tuvo lugar la "Batalla de Falkirk". Un ejército inglés aun más numeroso que el de Stirling atacó, con la caballería al frente. Ante la avalancha de ingleses, la caballería escocesa, en retaguardia, se retiró, dejando a la infantería en campo abierto y a merced de los arqueros galeses, donde fue masacrada.

El fracaso en Falkirk alejó a Wallace de la nobleza y de la lucha. Sus esfuerzos se centraron en pedir ayuda a Francia, Castilla e, incluso, a Papas de la época. Así pasó el tiempo hasta que, en 1305, fue traicionado por su sirviente y fue entregado a los ingleses.
Trasladado a Londres, se le acusó de traición, entre otras cosas, y sólo llegó a decir: “No puedo ser acusado de traición, ya que nunca juré lealtad a la corona de Inglaterra". Torturado con extrema crueldad, ejecutado y descuartizado, su brazo derecho lo enviaron a Newcastle, su brazo izquierdo a Berwick, su pie derecho a Perth y su pie izquierdo a Aberdeen; su cabeza fue colgada en el Puente de Londres para avisar de lo que pasa a los que se rebelan.

Fuente de las imágenes: Wikipedia